La fuerte bocina dio inicio a la carrera; un centenar de pisadas aceleraron su ritmo, ciegas al tiempo y espacio, presurosas y severas al andar por alcanzar su cometido; ojos hambrientos de triunfo, desesperados y ansiosos por el éxito.
Sólo segundos duró la contienda y ya cada uno obtenía un lugar... "precaución al cierre de puertas"... se inició el recorrido.
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2 comentarios:
Me encanta este micro relato.
Un saludo.
Vuelve. T
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